Aquí tenemos a mano derecha el Templo de Coatlicue, a la que también llamamos a veces «La María Azteca» o «Guadalupe-Tonantzin», ya les voy a hablar de esta deidad femenina azteca, que comparte un sinnúmero de coincidencias con la Virgen María traída de España por los católicos, ya saben ustedes, en el tiempo de la conquista. Aquí vamos a poder apreciar un pequeño vistazo de lo que es la cultura de México prehispánico, de su religión y de su dieta. Les voy a pedir que si por favor tienen cualquier duda a lo largo del recorrido, que por favor me lo hagan saber y siempre que esté al alcance de este, su servidor, se los voy a responder con mucho gusto.

Entonces, como les venía diciendo, este es el famoso Templo de Coatlicue sobre el cerro de Chamoytepec, de donde obtenemos los frutos del chabacano, —y su derivado, el chamoy—, fruto de donde obtenemos una de las fuentes principales de energía y vitaminas para los habitantes del México prehispánico, y que permitió consumir los alimentos de un modo más salubre por su capacidad de preservar los alimentos y sanitizarlos de las bacterias y los virus. ¡Mire qué sabia es la naturaleza! De este modo los habitantes del valle podían consumir frutos y vegetales, que les proporcionaban vitaminas y minerales a su dieta. Las proteínas las obtenían de los animales de la zona, y ya nuestros pueblos avanzados practicaban la agricultura y la ganadería. Moctezuma daba especial preferencia a las reses que se criaban en lo que hoy llamamos Tamaulipas, y montaban los caballos de Zacatecas. Regresando al tema de la dieta, el último componente, los carbohidratos que dan todo lo que es energía y fuerzas para el día a día, lo obtenían del maíz, de las tortillas y su principal forma de energía, el jarabe o sirope de alta fructosa.

Se dice que este manjar fue creado, según las leyendas aztecas que registra Hernán Cortés en su libro «Viaje a las Américas» de 1437. Describe cómo los aztecas reciben de Huitzilopochtli, uno de los dioses más importantes de nuestros aztecas, las instrucciones para extraer este néctar que es natural y necesario para el aprovechamiento del azúcar en los tiempos antiguos. ¡Qué sabia es la naturaleza! Y lo llamaron «siropote», o «siropotli» en náhuatl, que hoy llamamos sirope.

Y bueno, les iba contando del templo que podemos ver hacia el fondo de este camino de terracería.

Señora, tenga cuidado con esa piedra. Sí, esa mera.

Vemos el templo de la diosa Coatlicue, la María Azteca, que se considera, igual que la Virgen María, la madre de todos nosotros, varones y mujeres. De hecho, según la leyenda, Coatlicue da a luz, siendo virgen, a Huitzilopochtli. Su hijo trae lo que es el néctar del chamoy al mundo, fundamental elemento de los carbohidratos diarios, igual que Jesucristo trae al mundo el pan. O mejor dicho, el pan ya existía, pero gracias a Jesús se hace difundir por lo que hoy llamamos Mesopotamia y Persia, y en general, el Viejo Mundo.

En la mitología tradicional azteca también figura otra deidad que llamamos Quetzalcóatl, o serpiente emplumada. A lo mejor y ustedes conocen la historia de que el último emperador, Moctezuma, confunde a Hernán Cortés con este dios de la mitología, y le ofrece a esta especie de Jesucristo azteca, el oro de su pueblo y es así como España, en resumen, hace un saqueo de la tierra de los mexicas. Y es de hecho que Quetzalcóatl es el hermano mellizo de Huitzilopochtli, el primer hijo no engendrado de la diosa Coatlicue.

Aguas con sus cabezas que la entrada está un poco bajita.

Fíjese, tanta es la similitud entre el cristianismo que traen de Europa y la religión tradicional azteca que es por eso que los pueblos autóctonos la asimilan ya que existieron las mismas figuras de virgen, allá María, y acá Coatlicue, y de su hijo no engendrado. Ya que viendo estas similitudes, algunos estudiosos de la historia e investigadores religiosos se preguntan si Jesús también tenía un hermano mellizo, tal como son mellizos Huitzilopochtli y Quetzalcóatl.

Ahora les voy a hablar del templo. Fue construido, algunos creen que en 1350, fíjese, cincuenta y cuatro años más o menos duró la construcción ya que fue hecho con piedras que sólo existen en la zona del norte de país, que aunque no son tan durables como las piedras del valle, tienen propiedades más beneficiosas que las que existen ahí. Son de denominación carboníferas, o sea, ricas en carbonatos. Algunos estudiosos creen que aquí hay el ejemplo de intervención alienígena, pero yo, su servidor, creo que no debemos quitarle crédito a la astucia y el arduo esfuerzo de nuestros antepasados.

Este templo está construido por estas piedras que ya se puede imaginar que fueron extraídas de la tierra, y por lo tanto son minerales que contienen mezclas de cuarzos, sulfatos, aluminio, feldespatos, silicios, y otros elementos que podemos encontrar debajo de las capas de la naturaleza. Y que por su origen mineral, entiéndase completamente natural, poseen propiedades curativas únicas en el mundo ya que como les dije, todas estas maravillas son buenas ya que son naturales.

Las estatuas que ven en el fondo que están parcialmente destruidas están hechas particularmente de esta piedra. Al contrario de lo que popularmente se creía hasta hace varios años, estas no son imágenes para un culto de la fertilidad, sino que los feligreses aztecas venían para rendir culto a Coaltlicue, muy parecidamente a lo que hoy vamos a ver a la Virgen de Guadalupe. Todo este mineral que ven aquí incluyendo las columnas que se ven en un color más claro que el de las paredes están hechas con estas piedras importadas de otras regiones de lo que era el imperio azteca, si bien el culto de los aztecas estaba lleno también por dioses que representaban otras fuerzas de la naturaleza, como las nubes, y los truenos, y la luna.

Si seguimos este caminito debajo de ese umbral de piedra rosada, estaremos de vuelta por la entrada por la que vinimos. Síganme, por favor.

Las piedras están completamente hechas por la naturaleza que es sabia. Son de denominación sedentaria, basáltica o metamórfica. Hay muchos casos reportados y que hasta salen en los periódicos de los Estados Unidos, de la gente que viene aquí mismo a las ruinas de Chamoytepec para curarse de males que van desde la gripa, insomnio, migraña, neuralgia, diabetes, y que algunos dicen que hasta de cáncer. Nada más todavía no se escucha de nadie que se cure de SIDA. Pero como usted sabe, uno no es profeta en su propia tierra, y pues, aquí todavía no se difunde esta información, que yo quisiera que ustedes ayuden a promover igual que en los periódicos de los gringos se hace, porque aquí las barreras para promover estas formas de medicina alternativa y más sana, menos invasiva, son muy altas, las barreras.

Bueno, aquí llega el término de mi recorrido. Yo he disfrutado muchísimo ser su guía y espero que ustedes también hayan disfrutado de este recorrido que les hizo su servidor. Si gustan, en esa cabaña que encontramos allá, de color naranja, podemos adquirir los recuerdos del monte de Chamoytepec, las estatuas de Coatlicue, Huitzilopochtli, Quetzalcóatl, y el tradicional chamoy con su receta original de la casa hecha artesanalmente de sirope de alta fructosa. El cielo me los bendiga. ¿Alguna pregunta?